Clases de fotografía:
Adrian Luque

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5
On 17 enero, 2016
Last modified:19 enero, 2016

Summary:

Si quieres sacarle el máximo partido a tu cámara, debes disparar en RAW. Las cámaras réflex, EVIL y algunas compactas avanzadas, tienen esta opción. Si tu cámara no te da esta opción, es porque tu cámara se encargará de procesar la fotografía y te entregará como resultado un archivo JPG.

Si quieres sacarle el máximo partido a tu cámara, debes disparar en RAW. Las cámaras réflex, EVIL y algunas compactas avanzadas, tienen esta opción. Si tu cámara no te da esta opción, es porque tu cámara se encargará de procesar la fotografía y te entregará como resultado un archivo JPG.

El archivo RAW, es un archivo sin procesar, te muestra la fotografía con más bits por pixel, lo que se traduce en una mayor libertad posterior para procesar esa información de forma personalizada.

Cada compañía tiene una extensión específica, para Canon, CR2; Nikon, NRW… la extensión genérica se llama DNG (de Adobe) y es recomendable convertir los archivos RAW de nuestras cámaras a este formato, si los programas que vamos a usar para editarlos no son los propios de la compañía de nuestra cámara sino los de Adobe. De este modo nos aseguraremos que éstos puedan seguir dando soporte a tus fotografías en el futuro.

Las propias cámaras suelen venir con un software que permite procesar estos archivos, pero los más usados son los de Adobe Camera Raw y Lightroom, también de la compañía Adobe. Lightroom tiene la opción de convertir tus fotografías en DNG directamente, mientras que con Adobe Camera Raw, tendrías que descargarte, de forma gratuita, el programa Adobe Digital Negative Converter para poder hacerlo.

También tienes que tener en cuenta que este archivo tendrá un peso mucho mayor que el que tendría en JPG. Para que os hagáis una idea, el archivo RAW puede pesar de media 20MB, mientras que la misma fotografía en JPG con una mínima compresión, puede pesar 4MB. En cualquier caso, ese archivo RAW, está destinado a convertirse en un JPG, pero después de pasar por un revelado digital con el que podrás hacer maravillas.

En definitiva, si quieres currarte una fotografía, más te vale haberla disparado en RAW para lucirte aún más. Podrás corregir la exposición (dentro de unos límites), el balance de blancos y otras muchas opciones sin que el resultado final sea una fotografía inundada por el ruido digital. Además, si luego te da pereza tener que procesar todas las fotografías, la mayoría de las cámaras te dan la opción de disparar en RAW+JPG, de este modo, cada fotografía que hagas tendrá una versión en RAW y otra en JPG.

¡Siempre hace buen día para la fotografía!

Si quieres sacarle el máximo partido a tu cámara, debes disparar en RAW. Las cámaras réflex, EVIL y algunas compactas avanzadas, tienen esta opción. Si tu cámara no te da esta opción, es porque tu cámara se encargará de procesar la fotografía y te entregará como resultado un archivo JPG.